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EJERCICIO FÍSICO COMO ESTRATEGIA TERAPÉUTICA PARA EL  
CONTROL DE LA DIABETES MELLITUS  
PHYSICAL EXERCISE AS A THERAPEUTIC STRATEGY FOR  
MANAGING DIABETES MELLITUS  
Diego Mauricio Ricaurte Segovia1, Maria Eugenia Dillon Cacuango2, Kevin Fabián Quinchuela  
Carrillo3, Mónica Liseth Barriga Gavilanes4  
{diegom.ricaurte@unach.edu.ec1, eugenia.dillon@unach.edu.ec2, quinchuelakevin1c@gmail.com3, monnybarrigag@gmail.com4}  
Fecha de recepción: 08/05/2026  
/ Fecha de aceptación: 06/06/2026 / Fecha de publicación: 09/06/2026  
RESUMEN: La actividad física es crucial en la prevención y en el manejo de la diabetes  
mellitus (DM). Investigaciones sobre personas con elevado riesgo de DM indican que el ejercicio  
regular ayuda a reducir la probabilidad de desarrollar esta enfermedad. Los efectos positivos  
del ejercicio se pueden apreciar de forma inmediata, como mejorar la absorción de glucosa por  
los músculos, como a largo plazo, traduciéndose en niveles más bajos de hemoglobina  
glucosilada y menor glucosa sanguínea en ayuno y después de las comidas. Tradicionalmente,  
se ha recomendado el ejercicio aeróbico; sin embargo, el entrenamiento de resistencia también  
aporta beneficios significativos, como aumentar la fuerza y masa muscular y reducir el riesgo  
cardiovascular. Se enfoca además en pautas generales para la actividad física en pacientes  
diabéticos y aborda las precauciones necesarias para aquellos con complicaciones específicas.  
El presente documento tiene como finalidad examinar la relevancia del ejercicio físico como  
una estrategia terapéutica en la diabetes mellitus, enfatizando sus ventajas fisiológicas,  
metabólicas y cardiovasculares. Se llevó a cabo una revisión de la literatura científica que  
aborda la actividad física, el control de la glucosa y el manejo holístico de la diabetes. Los  
hallazgos indican que la realización regular de ejercicios aeróbicos, anaeróbicos y de resistencia  
ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina, reducir los niveles de glucosa en sangre, gestionar  
el peso y disminuir los factores de riesgo cardiovascular. Además, la actividad física beneficia la  
salud mental y eleva la calidad de vida en los pacientes diabéticos. Se llega a la conclusión de  
que la integración de programas de ejercicio supervisado debe ser considerada un elemento  
clave en el tratamiento global de la diabetes mellitus, complementando la terapia médica y las  
estrategias nutricionales para lograr un mejor control de la enfermedad y evitar complicaciones  
a largo plazo.  
1Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo, https://orcid.org/0009-0005-8692-9076; 593961146413.  
2Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo, https://orcid.org/0009-0008-1573-2120 ;593984439953.  
3Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo, https://orcid.org/0000-0003-4429-7101 ;593988506832.  
4Ciencias de la Salud, Universidad Nacional de Chimborazo, https://orcid.org/0000-0001-9239-1229; 593998677241.  
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Palabras clave: Diabetes mellitus, enfermedad, glucosa, hemoglobina glicosilada, riesgo  
cardiovascular, insulina  
ABSTRACT:Physical activity is crucial in the prevention and management of diabetes mellitus  
(DM). Research on individuals at high risk of DM indicates that regular exercise helps reduce  
the likelihood of developing this disease. The positive effects of exercise can be seen  
immediately, such as improved glucose uptake by muscles, and in the long term, resulting in  
lower levels of glycated hemoglobin and reduced fasting and postprandial blood glucose.  
Aerobic exercise has traditionally been recommended; however, resistance training also  
provides significant benefits, such as increased strength and muscle mass and reduced  
cardiovascular risk. This document focuses on general guidelines for physical activity in diabetic  
patients and addresses the necessary precautions for those with specific complications. The  
aim of this document is to examine the relevance of physical exercise as a therapeutic strategy  
in diabetes mellitus, emphasizing its physiological, metabolic, and cardiovascular advantages.  
A review of the scientific literature addressing physical activity, glucose control, and the holistic  
management of diabetes was conducted. The findings indicate that regular aerobic, anaerobic,  
and resistance exercise helps improve insulin sensitivity, reduce blood glucose levels, manage  
weight, and decrease cardiovascular risk factors. Furthermore, physical activity benefits mental  
health and improves the quality of life in diabetic patients. It is concluded that the integration  
of supervised exercise programs should be considered a key element in the overall treatment  
of diabetes mellitus, complementing medical therapy and nutritional strategies to achieve  
better disease control and prevent long-term complications.  
Keywords: Diabetes mellitus, disease, glucose, glycated hemoglobin, cardiovascular risk, insulin  
INTRODUCCIÓN  
La diabetes es una enfermedad crónica y persistente que se produce por la incapacidad del  
cuerpo para procesar y regular la glucosa en sangre debido a la hipersecreción de insulina por  
el páncreas o a la incapacidad de la insulina para regular los niveles de glucosa en sangre. La  
insulina es una hormona polipeptídica secretada por las células beta de los islotes de Langerhans  
del páncreas, y sus funciones son la regulación de los niveles de glucosa en sangre, la asimilación  
y la utilización de la glucosa. En un paciente diabético, se presenta un fenómeno llamado  
"resistencia a la insulina (1).  
La resistencia a la insulina se resume como una disminución de la sensibilidad a las acciones  
bioquímicas de la insulina, así como a la eliminación de glucosa mediada por la insulina. Esto  
lleva a una acumulación de glucosa en el torrente sanguíneo, que finalmente conduce a la  
diabetes tipo 2. Existen diversas causas de la diabetes, y su manejo depende del tipo. Hay varios  
tipos de diabetes, pero tres tipos principales: diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 y diabetes  
gestacional (1).  
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Esta enfermedad se presenta como un síndrome que evoluciona de forma crónica, su frecuencia  
es creciente y produce, cuando no existe un buen control de esta condición, un aumento de las  
comorbilidades y mortalidad de las personas que lo padecen, con un impacto negativo sobre la  
calidad de vida. Es por ello que se considera un serio problema de salud en muchos países del  
mundo (2).  
La magnitud del problema alcanza dimensiones alarmantes. Según la Organización Mundial de  
la Salud (OMS) en 2021, la diabetes fue la causa directa de 1,6 millones de defunciones y, de  
todos los fallecidos por diabetes, el 47% tenía menos de 70 años. Además, otras 530 000  
personas fallecieron a causa de una nefropatía diabética, y la hiperglucemia ocasiona alrededor  
del 11% de las defunciones por causa cardiovascular. En 2022, el 14% de los mayores de 18 años  
vivían con diabetes, lo que supone un aumento con respecto al porcentaje en 1990, que era del  
7%. En 2022, más de la mitad (59%) de los adultos de 30 años o más que vivían con diabetes no  
tomaban medicación alguna contra esta afección (3).  
Para la Organización Panamericana de la Salud (OPS), 112 millones de adultos (de 18 años o  
más) viven con diabetes en las Américas; esta cifra se ha triplicado en la Región desde 1990. La  
prevalencia ha aumentado más rápidamente en los países de ingresos bajos y medianos que en  
los de ingresos altos (4). En Ecuador, esta patología ha experimentado un incremento progresivo  
en su prevalencia, posicionándose como la segunda causa de mortalidad en el año 2019. Según  
datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), la prevalencia de diabetes  
mellitus en la población ecuatoriana de 10 a 59 años alcanza el 1.7%, con incrementos  
significativos en grupos etarios específicos (5).  
El ejercicio juega un papel importante en la prevención y control de la resistencia a la insulina,  
y todas aquellas complicaciones de la salud relacionadas con la diabetes, tanto el ejercicio  
aeróbico como el acondicionamiento muscular mejoran la acción de la insulina al menos de  
forma aguda, y puede ayudar con el control de los niveles de glucosa en sangre, lípidos, presión  
arterial, riesgo cardiovascular, restableciendo la sinergia de los aparatos y sistemas del cuerpo,  
siempre y cuando el ejercicio se realice periódicamente de una forma continua y variada (5).  
La actividad física, es un factor central en la prevención y control de la Diabetes Mellitus tipo 2,  
ya que sus efectos incluyen valores adecuados, principalmente por el aumento de la necesidad  
de consumo de glucosa, por parte del músculo esquelético en actividad y el efecto  
hipoglucemiante tras la realización del ejercicio y ha sido recomendada como una importante  
estrategia terapéutica no farmacológica para el tratamiento de Diabetes Mellitus (6).  
Considerando el incremento de la prevalencia de la diabetes mellitus y el impacto que esta  
enfermedad representa para la salud pública a nivel mundial, el presente estudio tiene como  
objetivo general analizar la evidencia científica disponible sobre la importancia del ejercicio físico  
como estrategia terapéutica para el control y manejo integral de la diabetes mellitus, destacando  
sus beneficios metabólicos, cardiovasculares y en la calidad de vida de los pacientes; para ello, se  
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plantean como objetivos específicos describir los efectos del ejercicio físico sobre el control  
glucémico y la sensibilidad a la insulina, identificar los beneficios del ejercicio aeróbico, de  
resistencia y combinado en la prevención de complicaciones metabólicas y cardiovasculares  
asociadas a la enfermedad, y evaluar la contribución de la actividad física en la mejora de la  
calidad de vida, el bienestar psicológico y la adherencia al tratamiento en personas con diabetes  
mellitus.  
MATERIALES Y MÉTODOS  
La presente investigación corresponde a una revisión bibliográfica de carácter descriptivo. La  
búsqueda de información científica se realizó entre marzo y mayo de 2026 en las bases de datos  
PubMed, SciELO, LILACS, Cochrane Library y Google Académico. Para la recuperación de la  
información se utilizaron los descriptores “actividad física”, “ejercicio físico”, “diabetes  
mellitus”, “control glucémico”, “resistencia a la insulina” y “calidad de vida”, combinados  
mediante los operadores booleanos AND y OR.  
La ecuación de búsqueda empleada fue: (“actividad física” OR “ejercicio físico” OR “physical  
activity” OR “physical exercise”) AND (“diabetes mellitus” OR “type 1 diabetes” OR “type 2  
diabetes”) AND (“control glucémico” OR “glycemic control” OR “insulin resistance”). Se  
aplicaron filtros para incluir únicamente artículos publicados en español e inglés durante los  
últimos diez años (2016-2026). Los criterios de exclusión contemplaron publicaciones  
duplicadas, artículos en idiomas distintos a los establecidos, estudios realizados en animales y  
documentos que no guardaran relación directa con los objetivos de la investigación.  
La estrategia de búsqueda estuvo orientada a identificar artículos científicos originales,  
revisiones bibliográficas, revisiones sistemáticas y documentos institucionales relacionados con  
la importancia del ejercicio físico en el tratamiento y control de la diabetes mellitus. Dentro de  
la información seleccionada se incluyeron diferentes enfoques terapéuticos asociados a la  
actividad física en pacientes diabéticos, tales como programas de intervención fisioterapéutica,  
entrenamiento aeróbico, ejercicios de resistencia y programas combinados de actividad física.  
Estos estudios evaluaron variables relacionadas con el control glucémico, la sensibilidad a la  
insulina, los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c), el riesgo cardiovascular y la calidad de  
vida, permitiendo analizar de manera integral el impacto del ejercicio físico sobre el manejo de  
la diabetes mellitus (7) (8).  
En lo que respecta a los criterios de selección, se dio prioridad a las investigaciones que  
exploraban la conexión entre la actividad física y el bienestar en individuos con diabetes  
mellitus. Para asegurar que la información fuese pertinente y reciente, solo se tomaron en  
cuenta investigaciones publicadas en inglés o español que correspondieran a los últimos diez  
años. Los criterios de exclusión incluyeron protocolos de estudios clínicos y revisiones, así como  
artículos en idiomas distintos al español e inglés, cartas al editor y trabajos que involucraran  
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animales. Además, se dejaron por fuera aquellos estudios centrados en pacientes con diabetes  
gestacional (8).  
En relación con el proceso de selección y recopilación de datos, inicialmente se identificaron 45  
registros a través de las bases de datos PubMed, SciELO, LILACS, Cochrane Library y Google  
Académico. Tras la eliminación de 10 registros duplicados, se procedió a la evaluación de títulos  
y resúmenes de 35 publicaciones. Posteriormente, 15 artículos fueron excluidos por no cumplir  
con los criterios de inclusión establecidos, debido a que abordaban otras patologías, incluían  
población con diabetes gestacional o correspondían a estudios realizados en animales.  
Finalmente, 20 publicaciones fueron evaluadas a texto completo y, de estas, 8 estudios fueron  
seleccionados para el análisis final por su relevancia y relación directa con los objetivos de la  
investigación. La organización, sistematización y análisis de la información se realizó mediante  
Microsoft Excel, utilizando matrices de extracción de datos que permitieron clasificar las  
características metodológicas, principales hallazgos y conclusiones de los estudios incluidos. El  
proceso de identificación, selección, elegibilidad e inclusión de los artículos se resume mediante  
un diagrama de flujo basado en la declaración PRISMA (8).  
Figura 1. Diagrama de flujo Prisma 2020.  
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Los estudios revisados coincidieron en la necesidad de individualizar las actividades según las  
características y capacidades de cada paciente. Las actividades más recomendadas fueron  
caminar, trotar, correr, nadar y montar bicicleta, además de actividades recreativas y tareas  
cotidianas que impliquen gasto energético moderado, pero de especifica un aspecto importante  
que es mantener una hidratación adecuada antes, durante y después de la actividad física,  
debido a que el ejercicio incrementa la pérdida (9).  
RESULTADOS  
Se examinó un total de 20 publicaciones científicas y documentos de instituciones que abordan  
la actividad física en individuos con diabetes mellitus. Las investigaciones elegidas se enfocaron  
principalmente en cómo el ejercicio influye en el control de la glucosa, la sensibilidad a la insulina  
y la prevención de complicaciones metabólicas.  
La tabla 1 presenta un resumen de las características más significativas de los estudios  
seleccionados. En términos generales, los hallazgos mostraron que el ejercicio aeróbico, el  
entrenamiento de resistencia y las rutinas combinadas contribuyen a mejorar los niveles de  
glucosa en sangre, reducen la HbA1c y benefician la calidad de vida de los pacientes con diabetes  
mellitus.  
Tabla 1. Características de los estudios relacionados.  
Relación con la  
diabetes mellitus  
Autor/Año  
Tema principal  
Hallazgo relevante  
Describe los  
mecanismos  
moleculares  
involucrados  
resistencia a la insulina  
y la hiperglucemia  
El ejercicio disminuye  
complicaciones  
metabólicas y mejora la  
salud general  
Promueve la actividad  
física como estrategia  
preventiva  
terapéutica  
Destaca la importancia  
de estilos de vida  
saludables  
Fundamenta  
comprensión de la  
enfermedad  
complicaciones  
la  
Adeleke O. et  
al. (2023)  
Fisiopatología de la  
diabetes mellitus  
1
2
en  
la  
y
sus  
Favorece  
el  
Navarrete  
Cabrera J. et  
al. (2022)  
Importancia  
del  
tratamiento integral  
de la diabetes  
mellitus  
Contribuye al control  
glucémico  
prevención  
complicaciones  
Apoya programas de  
prevención y control  
de diabetes  
El ejercicio favorece  
la función vascular y  
ejercicio físico  
y
de  
3
4
5
OMS (2024)  
OPS (2024)  
Diabetes mellitus  
y
Situación  
de  
la  
diabetes en América  
Identifica alteraciones  
inflamatorias  
vasculares en pacientes  
diabéticos  
Ordoñez-Paredes  
M. et al. (2024)  
Manifestaciones  
hematológicas  
y
reduce  
el  
riesgo  
cardiovascular  
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Beneficios  
del  
ejercicio físico en  
DM2  
Disminución del IMC y  
mejora de la calidad de  
vida  
Estrategia  
terapéutica  
complementaria  
Chávez Rodríguez  
M. (2022)  
6
7
La  
mejora  
metabólicos  
funcionales  
Beneficios  
actividad  
física  
parámetros  
y
Cabezas Toro A.  
et al. (2024)  
Actividad física  
diabetes  
y
Favorece el control  
de la enfermedad  
físicos,  
Mejora la calidad de  
vida en pacientes con  
DM2  
Franco Gallegos L.  
et al. (2024)  
Calidad de vida  
actividad física  
y
8
psicológicos y sociales  
del ejercicio  
Actualización  
fisiopatología,  
diagnóstico  
sobre  
Proporciona  
científicas para el  
manejo integral  
bases  
Borhade M.B. et  
al. (2025)  
9
Diabetes mellitus  
y
tratamiento  
Actividad física como  
estrategia  
terapéutica  
El ejercicio mejora el  
control metabólico y  
cardiovascular  
Reduce factores de  
riesgo asociados a la  
diabetes  
Chávez J. et  
al. (2024)  
10  
11  
Recomienda  
Consenso  
ACSM  
Mejora sensibilidad a  
la insulina y control  
glucémico  
Kanaley J.A. et  
al. (2022)  
programas  
individualizados  
actividad física  
sobre  
DM2  
ejercicio y  
de  
El ejercicio aeróbico y  
de resistencia genera  
Carrasco M. et  
al. (2019)  
Ejercicio combinado  
y DM2  
Prevención y control  
de diabetes tipo 2  
12  
13  
mayores  
metabólicos  
Reduce  
beneficios  
Rodríguez J.E.  
(2019)  
Ejercicio  
de  
alta  
y
Mejora el control  
glucémico  
significativamente los  
niveles de glucosa  
Establece  
intensidad  
Referencia  
Colberg S.R.  
(2016)  
Actividad física  
diabetes  
recomendaciones para  
internacional para el  
manejo de pacientes  
diabéticos  
14  
la  
prescripción  
de  
ejercicio  
Disminución  
Mejora el control  
glucémico y reduce  
complicaciones  
Umpierre D.  
(2011)  
Ejercicio  
estructurado  
15  
16  
significativa de HbA1c  
en pacientes diabéticos  
Mejora el perfil lipídico  
Rodríguez J.  
(2019)  
Entrenamiento  
fuerza  
de  
Disminuye el riesgo  
cardiovascular  
y
la  
composición  
corporal  
Asociación entre  
sedentarismo e  
hiperglucemia  
(2015)  
El tiempo sedentario  
prolongado aumenta la  
hiperglucemia  
Incrementa el riesgo  
17  
Conducta sedentaria  
Aptitud física  
de  
complicaciones  
metabólicas  
Recomienda actividad  
American  
Diabetes  
Association  
Favorece el control  
física  
regular  
para  
18  
19  
integral  
de  
la  
todos los pacientes  
diabéticos  
enfermedad  
Beneficios  
del  
Mejora  
capacidad  
Complementa  
el  
Belén C.R.M.  
(2022)  
ejercicio físico en  
DM2  
funcional, composición  
corporal y glucemia  
tratamiento médico  
convencional  
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Justifica la necesidad  
International  
Diabetes  
Federation (2024)  
Reporta el aumento  
global de la prevalencia  
de diabetes  
Epidemiología de la  
diabetes  
de  
estrategias  
20  
preventivas como el  
ejercicio físico  
Los estudios realizados por Corvos-Hidalgo en (2024) y Alzahrani en (2023) resaltan que caminar,  
a pesar de su baja intensidad, puede provocar cambios notables en marcadores esenciales para  
el manejo de la diabetes. La reducción del 0.5% en los niveles de HbA1c, vinculada a una  
disminución en el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes, tiene importantes  
implicaciones clínicas que justifican la promoción del ejercicio aeróbico como una alternativa  
accesible y sostenible para una amplia gama de pacientes (10).  
Se ha documentado que la ausencia de ejercicio físico afecta la función del corazón y está  
conectada con la aparición de condiciones como la hipertensión y los derrames cerebrales, entre  
otras. En este sentido, considerándolo de manera más general, la actividad física no solo influye  
en los elementos fisiológicos y metabólicos, sino que también produce efectos beneficiosos sobre  
la salud mental, al aumentar la percepción subjetiva del bienestar, disminuir los síntomas de  
ansiedad y depresión, y elevar la calidad de vida en su conjunto (8).  
Al realizar actividad física, el cuerpo incrementa de forma significativa el uso de oxígeno, siendo  
más notable en los músculos que están activos. En estas circunstancias, el músculo esquelético  
aprovecha sus propias reservas de glucógeno, triglicéridos y ácidos grasos libres, además de la  
glucosa que libera el hígado. Los niveles de glucosa en la sangre se controlan adecuadamente  
durante el ejercicio para proteger la función del sistema nervioso central. Los cambios  
metabólicos que mantienen la normalidad de la glucosa durante la actividad física son regulados  
de forma hormonal (2).  
Según la Asociación Americana de Diabetes (ADA), la actividad física es clave para prevenir y  
manejar la resistencia a la insulina. En personas con diabetes tipo 2, el ejercicio aumenta la  
sensibilidad a la insulina, regula niveles de azúcar en sangre, colesterol y presión arterial, y reduce  
el riesgo de problemas cardiovasculares. Además, el ejercicio regular puede disminuir los niveles  
de glucosa en un periodo de 12 a 72 horas, favoreciendo un mejor control de la glucosa a largo  
plazo, especialmente en quienes tienen mayor resistencia a la insulina (2).  
Sin embargo, la tasa de sedentarismo, sobrepeso y diabetes tipo 2 es más alta en personas negras  
no hispanas, indígenas americanos, nativos de Alaska e hispanos en comparación con blancos no  
hispanos. Esta situación se atribuye a factores sociales y ambientales, como la educación física en  
las escuelas, la falta de espacios abiertos y la inseguridad. Comunidades que promueven la  
actividad física presentan menor prevalencia de diabetes tipo 2, sugiriendo que proyectos que  
afronten estos factores ambientales podrían ayudar a reducirla. Facilitar caminatas y acceso a  
áreas verdes son cruciales para disminuir el riesgo (11).  
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Las investigaciones revisadas demostraron que la actividad física es clave para prevenir y manejar  
la diabetes tipo II. Varios estudios indicaron que el ejercicio aeróbico regular y el entrenamiento  
de resistencia ayudan a aumentar la sensibilidad a la insulina y mejoran el control de la glucosa  
en la sangre. Además, se evidenció que el ejercicio disminuye los factores de riesgo relacionados,  
tales como el exceso de peso, la obesidad y las afecciones cardiovasculares (12).  
Asimismo, los estudios analizados indicaron que el ejercicio combinado ofrece importantes  
beneficios metabólicos y fisiológicos a los pacientes diabéticos, aumentando su calidad de vida y  
disminuyendo el riesgo de complicaciones crónicas. Los autores también señalaron que  
establecer programas de ejercicio supervisado es una estrategia eficaz para reforzar el  
tratamiento integral de la diabetes mellitus (12).  
De los hallazgos obtenidos, se observó que el entrenamiento intenso realizado tres veces a la  
semana, a veces combinado con ejercicios aeróbicos o de intensidad moderada, provocó un  
incremento en el VO2 máximo, así como una mejora en la capacidad aeróbica y una disminución  
de los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c), sin pasar por alto la restricción en la  
regulación autonómica del sistema cardiovascular (13).  
Del mismo modo, las sesiones de entrenamiento en el gimnasio, sin tener en cuenta la intensidad,  
promovieron el aumento de la masa ventricular, el volumen y el flujo sanguíneo durante la  
diástole, lo que benefició tanto la función sistólica como diastólica y causó una disminución en el  
pico de torsión. Gracias a la mejora en la presión arterial, se logró revertir la disfunción cardíaca,  
se redujo la grasa en el hígado y se mejoró la rigidez arterial, lo que puede atribuirse al aumento  
de la sensibilidad a la insulina o a la disminución de glucosa en la sangre (13).  
DISCUSIÓN  
Los hallazgos de la presente revisión bibliográfica confirman que el ejercicio físico constituye  
una estrategia terapéutica fundamental para el manejo integral de la diabetes mellitus,  
especialmente en pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Lo expuesto por Navarrete Cabrera et  
al. (2022) y Chávez et al. (2024) coincide en señalar que la práctica regular de actividad física  
favorece el control glucémico, mejora la sensibilidad a la insulina y contribuye a reducir el riesgo  
de complicaciones metabólicas y cardiovasculares. Estos beneficios pueden explicarse por las  
adaptaciones fisiológicas inducidas por el ejercicio sobre el músculo esquelético, principal tejido  
responsable de la captación periférica de glucosa (14).  
En relación con los mecanismos fisiológicos involucrados, Colberg (2016) sostiene que el  
ejercicio físico incrementa la utilización de glucosa por parte del músculo esquelético mediante  
mecanismos dependientes e independientes de la insulina. De forma complementaria, Kanaley  
et al. (2022), en la declaración de consenso del American College of Sports Medicine, destacan  
que la actividad física regular mejora la sensibilidad a la insulina y favorece el mantenimiento  
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del control glucémico a largo plazo. Estos hallazgos respaldan la incorporación sistemática del  
ejercicio dentro del tratamiento integral de los pacientes diabéticos. (15).  
Uno de los aspectos más relevantes identificados en la literatura corresponde al papel de los  
transportadores de glucosa tipo 4 (GLUT4). Tal como describen Richter y colaboradores, la  
contracción muscular inducida por el ejercicio estimula la translocación de GLUT4 hacia la  
membrana celular, facilitando la entrada de glucosa al interior de las células musculares incluso  
en presencia de resistencia a la insulina (16). Este mecanismo podría explicar, al menos  
parcialmente, la reducción de los niveles de glucosa observada en los pacientes que realizan  
actividad física de manera regular (17).  
Respecto al tipo de ejercicio más beneficioso, los estudios revisados muestran resultados  
favorables tanto para el ejercicio aeróbico como para el entrenamiento de fuerza. Sin embargo,  
Carrasco et al. (2019) sugieren que el ejercicio combinado podría generar beneficios  
metabólicos superiores al integrar los efectos cardiovasculares del ejercicio aeróbico con el  
incremento de masa muscular inducido por el entrenamiento de resistencia. Desde una  
perspectiva fisiológica, una mayor masa muscular representa una mayor capacidad de captación  
y almacenamiento de glucosa. No obstante, persiste cierta controversia respecto a si el ejercicio  
combinado produce una expresión significativamente mayor de GLUT4 en comparación con el  
ejercicio aeróbico aislado, ya que los resultados disponibles continúan siendo heterogéneos y  
dependen de factores como la intensidad del entrenamiento, la duración de la intervención y  
las características clínicas de los participantes (18).  
Los resultados obtenidos por Umpierre (2011) demuestran que los programas de ejercicio  
estructurado se asocian con reducciones significativas de los niveles de hemoglobina glucosilada  
(HbA1c), uno de los principales indicadores del control metabólico en pacientes diabéticos. De  
manera similar, Corvos-Hidalgo y colaboradores destacan que actividades de intensidad  
moderada, como caminar regularmente, pueden generar mejoras clínicas relevantes,  
convirtiéndose en una alternativa accesible, segura y sostenible para una gran proporción de  
pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (19).  
Por otra parte, Franco Gallegos et al. (2024) señalan que los beneficios de la actividad física  
trascienden el control glucémico, observándose mejoras significativas en la calidad de vida, la  
capacidad funcional y el bienestar psicológico. Estos hallazgos coinciden con las  
recomendaciones de la American Diabetes Association (ADA), que reconoce el ejercicio físico  
como una herramienta esencial para reducir el impacto del estrés, la ansiedad y otros factores  
psicosociales que pueden afectar negativamente el manejo de la enfermedad (5).  
Asimismo, Chávez Rodríguez (2022) enfatiza la importancia de individualizar los programas de  
ejercicio considerando variables como la edad, el estado funcional, la presencia de  
comorbilidades y el nivel de condición física de cada paciente. Esta recomendación es  
respaldada por Kanaley et al. (2022), quienes destacan que la personalización de las  
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intervenciones favorece una mayor adherencia al tratamiento y reduce el riesgo de lesiones o  
eventos adversos asociados a la práctica de ejercicio (20).  
Finalmente, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2024) como la Organización  
Panamericana de la Salud (OPS, 2024) advierten que el incremento global de la diabetes mellitus  
se encuentra estrechamente relacionado con el sedentarismo, la obesidad y los cambios en los  
hábitos de vida de la población. En este sentido, los resultados de la presente revisión refuerzan  
la necesidad de fortalecer estrategias de promoción de la actividad física y programas de  
prevención dirigidos a reducir la carga de esta enfermedad crónica a nivel mundial (20).  
Una limitación de la presente revisión corresponde a la heterogeneidad de los estudios incluidos,  
particularmente en relación con la duración de las intervenciones, modalidades de ejercicio y  
características de las poblaciones evaluadas. Sin embargo, la evidencia científica analizada  
respalda de manera consistente el papel del ejercicio físico como una intervención eficaz, segura  
y accesible para mejorar el control glucémico, disminuir el riesgo cardiovascular y favorecer la  
calidad de vida de las personas con diabetes mellitus.  
CONCLUSIONES  
La práctica de actividad física es una intervención terapéutica fundamental en el tratamiento  
integral de la Diabetes Mellitus. La evidencia revisada indica que tanto el ejercicio aeróbico  
como el entrenamiento de resistencia, así como los programas combinados, incrementan la  
sensibilidad a la insulina, mejoran la absorción de glucosa por el músculo esquelético (mediada  
por GLUT4) y contribuyen a una reducción sostenida de los niveles de glucosa en sangre y de  
HbA1c; por lo tanto, la implementación regular y estructurada de actividad física debe  
considerarse un componente esencial junto al tratamiento farmacológico y las intervenciones  
nutricionales para disminuir el riesgo de complicaciones metabólicas y cardiovasculares.  
Además, los ejercicios supervisados y programados de manera continua logran mayores  
reducciones en HbA1c y un mejor cumplimiento de la terapia en comparación con las  
intervenciones no controladas. Los beneficios del ejercicio superan el control de la glucosa y  
abarcan mejoras en la salud cardiovascular, la composición corporal y el bienestar mental.  
Los estudios revisados sugieren que el entrenamiento (especialmente el combinado y el de  
intensidad controlada) aumenta el VO2 máximo, mejora la función ventricular y reduce la rigidez  
arterial, además de disminuir el IMC y acumular menos grasa hepática; estas adaptaciones  
fisiológicas ayudan a reducir la morbilidad cardiovascular relacionada con la diabetes. Al mismo  
tiempo, la actividad física regular eleva la sensación de bienestar, disminuye los síntomas de  
ansiedad y depresión, y mejora la calidad de vida, lo que favorece la adherencia a estilos de vida  
saludables y potencia los efectos clínicos positivos del control metabólico. Para maximizar el  
impacto en la población, es crucial personalizar los programas y abordar los determinantes  
sociales que limitan la práctica del ejercicio.  
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La elección del tipo, intensidad, duración y supervisión del ejercicio debe ajustarse a la edad,  
condición clínica y capacidad funcional del paciente para optimizar los resultados y minimizar  
los riesgos; las intervenciones personalizadas demuestran una mayor eficacia y seguridad.  
Asimismo, la creciente prevalencia de diabetes en países de ingresos bajos y medios, junto con  
las barreras ambientales (escasez de espacios seguros, sedentarismo, desigualdad social),  
resalta la necesidad de políticas públicas que promuevan entornos activos, faciliten el acceso a  
áreas verdes y desarrollen programas comunitarios de ejercicio, que son esenciales para reducir  
las disparidades y el peso global de la enfermedad.  
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