
VITALYSCIENCE REVISTA CIENTÍFICA MULTIDISCIPLINARIA
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Marzo 2026
DOI
https://doi.org/10.56519/aq1ehd30
https://vitalyscience.com
La investigación en nuevos materiales de impresión 3D ha llevado al desarrollo de resinas
biocompatibles que no solo son seguras para el uso en la cavidad bucal, sino que también
ofrecen propiedades mecánicas superiores. Esto contribuye a la durabilidad y efectividad de las
férulas. A medida que la tecnología de impresión 3D se vuelve más accesible y generalizada, se
espera que los costos de producción disminuyan, lo que podría hacer que estas férulas sean más
asequibles para los pacientes (7). A pesar de sus ventajas, las férulas impresas en 3D han
demostrado un desempeño inferior en comparación con las férulas fabricadas mediante
técnicas sustractivas (fresado). Esta diferencia en calidad puede ser un obstáculo para su
aceptación generalizada en la práctica clínica. Aunque se prevé que los costos de producción
disminuyan, la inversión inicial en impresoras 3D de calidad y en los materiales necesarios
puede ser un impedimento para algunas prácticas dentales. Esto podría limitar el acceso a esta
tecnología en ciertas áreas geográficas o en consultorios más pequeños (11, 12).
En relación con los materiales, los estudios revisados demuestran una amplia variabilidad en las
propiedades mecánicas de las resinas imprimibles en 3D. Algunas, como KeySplint Soft, (16,17)
exhiben valores elevados de resistencia a la fractura y un mayor grado de conversión (11), lo
que sugiere un comportamiento más favorable frente a las cargas funcionales. En contraste,
otras resinas presentan una mayor absorción de agua, lo que puede comprometer su
estabilidad dimensional y resistencia a largo plazo. Estos hallazgos confirman que, aunque el
desarrollo de nuevas resinas biocompatibles ha ampliado las opciones terapéuticas, la elección
del material sigue siendo un factor crítico para garantizar durabilidad, resistencia al desgaste y
un desempeño clínico predecible (15).
El envejecimiento artificial y las condiciones intraorales representan desafíos relevantes para las
férulas impresas en 3D. Diversos estudios coinciden en que propiedades como la dureza y la
resistencia a la flexión pueden disminuir significativamente tras el almacenamiento en agua,
evidenciando susceptibilidad a la degradación hidrolítica. Asimismo, se ha observado que las
férulas fabricadas mediante técnicas sustractivas (fresado) presentan, en general, una mayor
resistencia a la fractura y una mejor estabilidad dimensional en comparación con las impresas. A
esto se suma la influencia determinante de variables como el tipo de impresora, la orientación
de impresión y el poscurado, siendo los sistemas DLP y el curado en atmósfera de nitrógeno los
que muestran resultados mecánicos y tribológicos más favorables (2, 4).
Desde una perspectiva clínica y de implementación, aunque la impresión 3D ofrece ventajas
claras en eficiencia, reproducibilidad y potencial integración de tecnologías avanzadas, como
sensores de presión para el monitoreo del bruxismo, persisten limitaciones que condicionan su
adopción generalizada. La necesidad de formación especializada, la inversión inicial en
equipamiento y la ausencia de normativas estandarizadas generan incertidumbre tanto en
profesionales como en pacientes. No obstante, el avance continuo en materiales, procesos de
fabricación y evidencia clínica sugiere que estas limitaciones podrían superarse
progresivamente. En conjunto, los resultados de esta revisión indican que las férulas oclusales
impresas en 3D tienen un alto potencial en la odontología contemporánea, siempre que su uso